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Artículos sobre Ayuda Psicológica

  • 11 ago 2022
  • 3 Min. de lectura

Decir #palabras al hablar es algo que nos acompaña día con día. Ésto forma nuestra #comunicación y #lenguaje pero muy pocas veces nos ponemos a pensar en el gran poder que las #palabras en si, tienen , has escuchado alguna vez el dicho “A las palaras se las lleva el viento” del escritor Publio Petronio Nigro que en realidad la frase en español originario diría “ Lo escrito, escrito está y a las palabras se las lleva el viento” y es que en tiempos de este autor se acostumbraba de esa manera para darle fuerza a las palabras ya que lo dicho o prometido se ponía por escrito.


psicoterapia

En la actualidad sabemos que a las #palabras no se las lleva ningún viento, que las #palabras dichas tienen un gran poder y que esto no tiene nada que ver con que estén por escrito o no lo que decimos y hacemos a otros escuchar es de gran importancia para la estructuración psíquica de cualquier sujeto ya que lo dicho o escuchado deja una huella en nosotros. Las #palabras recibidas o dichas pueden tanto como ayudar , engrandecer o edificar a un ser humano así como causar justo el efecto contrario humillar, avergonzar ,herir o destruir .


Lo que nos dicen, o nos decimos afecta nuestro dialogo interno, las ordenes inconscientes que le damos nuestro #cerebro y en cómo éste las procesa y por ende cómo es nuestra realidad.


Si un #niño crece escuchando que es bueno , que es útil, que es capaz ,que es inteligente ,que es competente, ect estas #palabras crearán un efecto de edificación en el a tal punto que lo creerá y es probable en su futuro logre tener una #autoestima saludable pero si por el contrario crece escuchado que es feo, tonto, inútil, etc. lo escuchado creará un efecto de #inseguridad que puede afectar en la

vida futura del sujeto en cuestión aunque esto puede variar ya que también dependerá del contexto historia de vida y defensas mentales desarrolladas de esa persona.


Gama de emociones

El complejo lenguaje que maneja el ser humano es algo que lo distingue de las otras especies que habitan el planeta y es que es sumamente avanzado. Con él podemos expresarnos, comunicarnos y dar salida a infinidad de #sentimientos y #emociones. La mejor forma de lidiar con las #emociones y #sentimientos es sintiéndolas, no evitándolas, y esto conlleva el expresar ya sea en forma hablada o

en forma de llanto, enojo o de la forma que indique nuestro sentir.

Y es que si los #sentimientos no salen así, saldrán, pero en forma de síntoma ya sea con

algún dolor de tipo somático o en forma de #ansiedad, #depresión, entre otros. No es normal o sano estar feliz o de buen humor todo el tiempo o por el contrario siempre estar triste o enojado. Si una #emoción prevalece por un tiempo indefinido en nuestro sentir podría tratarse de una alteración o patología.


Lo normal al estar vivo es que las #emociones varíen y así a lo largo del día a día. En ocasiones sentirse triste, a veces cansado, o tal vez alegre, emocionado o decepcionado etc. Como humanos es normal sentir y expresar así que permítete #sentir y deja de guardar tus #emociones hasta ya no poder más porque solo saldrán de forma potenciada como si se tratase de una bomba de presión. No podemos controlar las #palabras que nos dicen o lo que sale del otro pero si

podemos hacer un filtro y decidir cómo lo recibimos y también podemos controlar lo que nosotros decimos a los otros y a nosotros mismos.


Ahora que ya conoces del gran poder y fuerza de las #palabras utilízalo ,piensa en que quieres transmitir y sentir cambia tu diálogo interno.


Psic. Saira Leticia Muñiz Gárate.

  • 7 oct 2021
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 7 mar 2023

Hay dos momentos fundamentales para el desarrollo y conformación de una buena salud mental; la #niñez y la #adolescencia. Niños y adolescentes, mentalmente saludables, suelen relacionarse y construir vínculos interpersonales sanos que generan satisfacción hacia ellos mismo como hacia quienes les rodean: padres, familiares y amigos. Este tipo de relaciones tienden a desarrollarse, y a desarrollar, en un ambiente fraterno y armónico, logrando así qué tanto ellos, #niños y #adolescentes, como las personas que les acompañan, tengan un crecimiento personal importante a partir de las experiencias de vida compartidas y de los obstáculos y desafíos que se superen en grupo.


Adolescencia

Una salud mental sana, requiere de un entorno social sano. Uno en donde los vínculos que se construyan sean aquellos capaces de brindar seguridad, #respeto y estabilidad afectiva. Ya que es a partir de aquí, desde un primer entorno como lo es la #familia, desde donde las experiencias que se tengan influirán en la invención y construcción de nosotros mismos.


Una imagen positiva de nosotros mismos, un auto-concepto y autoestima sanos, propician que nuestra interacción con los demás se de desde ese lugar, que es el de la #seguridad, la #asertividad y el #respeto. Un entorno inseguro o inestable, en la #niñez y #adolescencia, suele propiciar en la edad adulta, la aparición de vínculos afectivos que de igual manera se verán construidos desde la #inseguridad y la inestabilidad, trayendo consigo el desarrollo de relaciones interpersonales en donde la #inestabilidad emocional suele ser la norma.


Si bien, es cierto que existen algunos factores individuales que pueden favorecer la aparición de algunas patologías en la #niñez y en la #adolescencia, como pueden ser los fisiológicos o los genéticos, que son de nacimiento o por herencia. Se sabe que la salud mental es altamente afectada por factores externos, principalmente aquellos relacionados con nuestro entorno inmediato, como lo es la #familia , la #escuela o el medio donde interactuamos con nuestros pares.


En entornos donde las situaciones de #violencia están normalizadas y el ambiente tiende a ser hostil, donde las reglas no son claras o constantemente son transgredidas, como pueden serlo el lugar geográfico en donde vivimos, entornos sociales complicados o familias disfuncionales, la posibilidad

de que una patología aparezca en la #niñez y en la #adolescencia tiende a incrementarse. En México, por ejemplo, dos terceras partes de los #adolescentes han vivido de manera crónica, es decir, por periodos de tiempo prolongados, situaciones de #violencia, ya sea en el ámbito familiar o en el entorno social en el cual se desarrollan. Esto, según el Informe nacional sobre violencia y salud.


Niñez


Los trastornos de salud mental, tienden a desarrollarse en la #niñez y #adolescencia, en la mayoría de los casos, y pueden llegar a afectar de manera significativa el desarrollo educativo y laboral que el #niño o #adolescente tendrá, así como la calidad de sus relaciones interpersonales y de #pareja en la edad adulta, en cuanto a interacción y vida en sociedad se refiere.


Si consideramos el desarrollo de la sociedad actual y contémplanos los contextos familiares y sociales que se viven de manera reciente, en donde problemáticas ambientales, como el #COVID, o factores económicos cada vez mas complicados son una realidad, nos damos cuenta de que las condiciones que faciliten un ambiente sano para #niños y #adolescentes son cada vez mas difíciles de lograr. Sin embargo, la salud mental en estas edades tendría que ser una prioridad en la agenda publica de salud, ya que una pronta intervención, acompañada de un tratamiento adecuado, puede hacer la diferencia de lo que depare a los jóvenes en la edad adulta. Situación que a su vez influirá en el devenir de nuestra sociedad.

  • 2 abr 2018
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 17 mar 2023


Obesidad

La obesidad es una problemática cada vez más real y trágica en nuestro país, en el año 2017 la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) reportó que el 72.5 de los mexicanos sufren de obesidad y sobrepeso. Por lo que los especialistas en el ámbito de la salud han puesto la mira en la regulación del peso, y la salud mental no debe dejarlo de lado, es por esto que me parece fundamental escribir acerca de este tema.

Por lo tanto hablaré de los factores psicológicos que influyen en la obesidad y el sobrepeso, ya que son factores que comúnmente se desconocen por la mayoría de las personas al pensar esta problemática y son fundamentales debido a que, como en toda enfermedad, atacar solamente los síntomas no ayuda sino se ataca la causa de dichos síntomas.

Algunos factores psicológicos que influyen en la obesidad y el sobrepeso son:

  1. Ansiedad: Quienes padecen ansiedad tienden a aumentar la cantidad de alimento que ingieren debido a que el acto de comer los hace sentir satisfechos, además de reacciones químicas que tienen lugar en nuestro cerebro al ingerir ciertos alimentos, sobre todo los de alto contenido de azúcar, que se asocian con la felicidad. Sí esto se mantiene nos dará como resultado a un sujeto con obesidad o al menos sobrepeso.

  2. Depresión: Muchas personas con depresión tienden a tratar de "llenar el vacío" que sienten y lo hacen de manera literal, llenando de comida su intestino, de modo que no quede dentro de ellos ningún vacío. Además de que comer es realmente un placer para muchas personas (por lo ya mencionado en el punto anterior) y llegan a pensar que comer puede hacerlos sentir mejor pero la depresión va más allá de eso. Y la obesidad puede generar que la autoestima disminuya, dando como resultado un circulo vicioso.

  3. Necesidad de control: Algunos individuos que presentan ciertos trastornos de la conducta alimentaria como obesidad, bullimía y anorexía refieren que al no poder controlar las situaciones en el mundo que los rodea, recurren a controlar aquello sobre lo que tienen poder y lo más inmediato es el propio cuerpo, ya sea restringiendo la ingesta de alimento o todo lo contrario.

  4. Inseguridad: La grasa corporal puede ser utilizada como una defensa entre uno y el mundo exterior, de este modo se pone la mayor cantidad de distancia entre las emociones y las personas que las puedan dañar.

  5. Infantilismo: Si observamos a una persona que padece obesidad nos podremos dar cuenta que su aspecto se parece al de un niño, sin importar la edad que tenga, y esto les puede "ayudar" a conseguir cierta simpatía que de otra manera les costaría más trabajo alcanzar.

Es por esto que para ayudar a solucionar el problema que suponen la obesidad y el sobrepeso debemos atender también el área psicológica, apoyados de un especialista como puede ser un psicoterapeuta. Pues, como ya se mencionó un poco más arriba, si quitamos la grasa del cuerpo sin atender el resto, nuestra historia nos llevará a recuperarla en un tiempo sorprendente.

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