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Artículos sobre Ayuda Psicológica

En el ámbito de la #saludmental existen dos principales especialistas que trabajan en lo concerniente a la búsqueda de estabilidad emocional para la funcionalidad en las distintas actividades que realiza una persona: el #psicólogo y el #psiquiatra.


Tanto el #psicólogo como el #psiquiatra tienen estudios distintos y por lo tanto las actividades que cada uno realiza son particular y específicas, por lo que puede haber variaciones en la recomendación de la atención que se haga de acuerdo a la situación que se esté pasando y es importante la valoración de un profesional de la salud sobre la atención que se requiere para cada persona.


atención psicológica

El #psiquiatra es un profesional de la salud que dentro de los estudios que realiza es la licenciatura en medicina y para el ejercicio como #psiquiatra debe formarse en especialidad en ello. Como #psiquiatra su objetivo es prevenir, diagnosticar, tratar y rehabilitar los #trastornosmentales, centrándose en la fisiología y la química cerebral. La principal diferencia que tiene un #psiquiatra con un #psicólogo es la facultad de medicar para la disminución o control de síntomas que pueden presentarse en la afectación ante lo que se encuentra ocurriendo.


Ahora en lo concerniente al estudio que realiza un #psicólogo, es un profesional que estudia la licenciatura en #psicología y que en el ejercicio de la #psicoterapia, para la atención de pacientes en consulta requiere estudios posteriores que lo especializan en esa área, así como el tipo de pacientes con el que tiene mejores recursos personales para atender y el enfoque de su interés para el uso de las técnicas con las que brindara la atención psicológica. Un #psicólogo tiene como objetivo la investigación, la evaluación, el diagnóstico, el tratamiento terapeútico para que una persona pueda encontrar nuevas formas de afrontar y tratar sus #emociones y el manejo de ellas.


Tanto el #psiquiatra como el #psicólogo se capacitan en el conocimiento de las enfermedades mentales y situaciones que pueden ocasionar malestar #emocional a una persona sin embargo el abordaje es distinto. No se trata de que el #psiquiatra sea mejor que el #psicólogo o viceversa; es importante entender que aunque de ambas partes se busca mejorar el estado de la persona e incluso la sintomatología, el campo de acción al que se dirigen es distinto.


El #psiquiatra hace uso del recurso médico para poder recetar el medicamento que pueda ayudar de forma próxima a que disminuyan los síntomas principalmente físicos que se están teniendo y que están afectando la salud o actividades cotidianas interfiriendo con su realización habitual en base al estudio que hará para que las dosis puedan irse aproximando a las que se requiere para la funcionalidad laboral, social y personal.


médico

El #psicólogo por su parte buscará conocer lo que está ocurriendo alrededor, la forma en que se están tratando, los recursos de la persona y cómo se siente ante todo lo ocurrido que pueda ser parte de lo que lo está llevando a la insatisfacción del estado actual. La comprensión que busca es a mayor profundidad de las #emociones, el manejo y lo que la está desencadenando para hacer una confrontación y el paciente pueda pensar nuevas líneas o ideas para saber lo que le está ocurriendo y hacer frente.


No toda situación de malestar emocional requiere atención por parte de un #psiquiatra, esto deberá ser evaluado por profesionales de la salud que puedan evaluar y hacer la recomendación de ser necesaria. Lo que se tomará en cuenta es la intensidad de los síntomas, la frecuencia con la que están apareciendo, si está ocasionando interferencia en las actividades que se realizan como ir a la escuela, faltar al trabajo, riñas o problemas en las relaciones sociales de #pareja o familiares, insomnio, confusión, falta de atención entre otras para que en un lapso corto la persona pueda disminuir los síntomas y pueda incorporarse a sus actividades de forma regular.


Es común encontrarse con miedo ante la sugerencia de la atención de un #psiquiatra, sea por parte de un #psicólogo o algún otro especialista que pueda hacer una valoración. Esto no es sinónimo de gravedad o “estar loco”, en muchos casos es una alternativa temporal para poder desahogar el malestar personal y poder tratar más a fondo lo que está ocasionando en una consulta #psicológica que es la recomendación ideal para tratar las afecciones mentales. Por un lado el #psiquiatra ayudará a restablecer los niveles habituales de los neurotransmisores (sustancias químicas a nivel cerebral que regulan las #emociones, el comportamiento humano y la percepción) para que el cuerpo tenga su funcionamiento habitual y disminuir la tristeza, euforia, ansiedad, miedo; mientras que el #psicólogo podrá ayudar en el #autoconocimiento y entendimiento propio para generar nuevas herramientas de manejo personal.


El uso exclusivo de medicamento mejora la sintomatología más no erradica las situaciones desencadenantes ni la forma de manejarlas, ese trabajo se realiza en conjunto con el #psicólogo.

Lo que es un hecho es que no todos los #psiquiatras estudian para poder dar un acompañamiento psicoterapéutico a sus pacientes por lo cual la atención no solo debe hacerse en la vía médica, si no ser acompañada de forma #psicológica; así como también es un hecho que ningún #psicólogo está en posibilidad de recetar medicamentos a sus pacientes aún teniendo conocimiento de la forma en que actúan. Hay casos en los que se estudian formas alternativas que pueden ofrecerse pero que hay casos que es mejor llevarlos con atención #psiquiátrica.


Ante cualquier duda de que es lo más conveniente en cuanto a qué tipo de atención recibir puede hacerse una cita con un psicólogo o un psiquiatra y ellos deberán hacer una valoración ética y profesional sobre lo que es lo más adecuado.




Te sientes identificado o identificada con esta pregunta, sigue leyendo para descubrir el porqué.


En ocasiones pasa que reconocemos un malestar en nuestra vida, en nuestras relaciones interpersonales, noviazgo e incluso en nuestra familia. Sabemos quiénes sufren y hacemos todo lo que está en nuestras manos para apoyar, ayudar y aminorar el sufrimiento de alguien más, aunque esto sea agradecido, o a veces no.


¿Has notado que dentro de dichas relaciones pareciera que tu aportación es mayor a la de los demás o incluso la única? Bueno, si éste es tu caso quizá estés atravesando por un #chantaje #emocional en dónde se deja en claro que el bienestar de alguien más está directamente relacionado con tu presencia o ayuda. Haciéndote responsable de su estabilidad emocional o de su felicidad, que sin ti esa persona no podría salir a delante.


Dónde pudiera llegar un momento en la vida en donde sea mas constante estar o hacer cosas para el bienestar de una tercera persona y no del propio, dejándote en segundo término y quizá con el pensamiento de ser egoísta y no permitiéndote hacer algo para ti. Entonces es dónde pudiera a parecer el sentimiento de #culpa, culpa por disfrutar, reír, por sentirse bien por un instante, siendo nublado ese bienestar por la idea equivocada de no deber sentirse así acosta de la felicidad de alguien más.


Pero ¿por qué razón sucede esto? Partiendo del supuesto de un largo tiempo haciéndose cargo de alguien y estando en segundo plano, se piensa que somos esencial para esa persona y que nuestros intereses pueden ser pospuestos porque en algún otro momento se pueden llevar a cabo, o porque quizá no son tan importantes a comparación de las dificultades o problemáticas que alguien más pueda tener.


Nos enseñan desde pequeños a ser compartidos y no ser personas egoístas, que es importante ofrecer una mano a quienes la necesitan. Pero entonces dónde queda el ayudar al otro hasta dónde podamos hacerlo, o bien de ayudar al otro siempre y cuando no dejemos de ser nuestra prioridad, o mejor aún, de pensar que no somos importantes como los demás.


Todos los problemas son importantes y no hay uno más importante que otro, una cosa es que podamos decidir cuál solucionar primero pero no por ello uno deja de ser más considerable que el otro, recordemos que todos tenemos una percepción distinta de las cosas y que respecto a nuestra edad y maduración logramos establecer el grado de urgencia.


Por ello es vital destacar que hay una clara distinción entre apoyar y hacerse cargo de las cosas. Donde la primera se trata de ayudar a que alguien consiga algo, mientras que hacerse cargo es hacer las cosas nosotros mismos. Si pensamos en esto cada vez que “apoyemos” estaremos actuando como esa persona que colabora o influye en ciertos aspectos únicamente.


Entandamos que el apoyar es un sostén mientras se buscan nuevos puntos de anclaje para continuar afrontando situaciones de conflicto. Nuestro aporte está en ser una persona que brinde escucha, por mencionar un ejemplo, pero puede ser cuidado, realizar alguna actividad, etc. Siempre y cuando no se descuiden nuestros compromisos, actividades, planes y/o deseos.


A lo largo de nuestra vida se puede dar el caso en donde apoyemos en algunas circunstancias a nuestros amigos, pareja y familia. Pero, ¿qué pasa cuando esto se vuelve recurrente, cuando trastoca nuestros planes, responsabilidades, deberes, etc? Aquí es dónde debemos empezar a tener cuidado e ir identificando si se muestran sensaciones de intranquilidad, angustia, o bien, preocupación excesiva, pensamientos de que pudieran causar un mayor malestar nuestra ausencia o participación.


En el último caso puede estar acompañado por frases como, “sin ti no puedo hacer las cosas”, “eres mala persona”, “no te importo lo suficiente”, por mencionar algunas. Esto es “chantaje emocional” y hay que alejarnos de dicha dinámica por nuestra salud mental.


Recomiendo que al identificar que pudiéramos estar atravesando por un “chantaje emocional” comencemos con…


· Poner límites claros en cuanto al tiempo se refiere y que mejor en brindar ayuda cuando realmente aquella persona no pueda hacer algo.


· Proponer soluciones específicas a un problema sugiriendo canalizar de ser necesario a instancias, por ejemplo.


· Considerar si realmente estamos brindando ayuda o si ya nos estamos haciendo cargo del problema.


· Aprender a decir que no podemos hacer algo o ya no deseamos hacerlo porque ya no está afectando.



Siempre será importante ser nuestra prioridad, el autocuidado debe ser parte crucial de nuestra vida. No podemos ayudar sin descuidarnos y no nos corresponde hacernos cargo de cosas que no son nuestras.


Me despido no sin antes recordarles que siempre podemos acercarnos a un profesional de la salud cuando algo se comienza a salir de nuestras manos o cuando notamos un malestar o incomodidad.










Lic. Yuridia Recio Gutiérrez

Psicóloga Clínica

  • 8 mar 2022
  • 4 Min. de lectura

La atención en los problemas #psicológicos que se dan entre hombres y mujeres es relativamente reciente. Es hasta los años 80 y 90s del siglo pasado que se empiezan a llevar a cabo estudios clínicos en la población femenina exclusivamente y donde se comienza a prestar más atención también a los problemas #psicológicos que afectan mayormente a las mujeres.

Es por ello que en el marco del #DiaInternacionalDeLaMujer es necesario cuestionarnos sobre dichos problemas y el rumbo que estamos tomando como sociedad para brindar espacios seguros y de apertura para las mujeres.

Comenzaremos por delimitar que las afecciones #psicológicas no tienen un origen biológico exclusivo. Si bien factores como la herencia, los cambios y diferencias hormonales entre hombres y mujeres, discapacidades, etc. Influyen en el desarrollo de trastornos #psicológicos, no son determinantes en su surgimiento ya que siempre vendrán acompañados del contexto social y su influencia en nuestro desarrollo.


Día Internacional de la Mujer

Como mexicanos, seguimos enfrentando serios problemas de equidad de género que afectan a las mujeres y que las vuelven más vulnerables a ciertos padecimientos. La desigualdad económica, por ejemplo, limita a muchas mujeres a poder acceder a tratamientos completos y especializados. La exposición al estrés y el manejo de la presión varía también entre hombres y mujeres, siendo estas últimas en muchos casos, las que se siguen haciendo cargo de manera exclusiva de las tareas del hogar, por lo que una mujer que trabaja y además se encarga sola del hogar tendrá más responsabilidades que además no serán remuneradas.

Otro factor importante es que debido a la persistencia de una cultura #machista las mujeres siguen viéndose imposibilitadas de tomar decisiones financieras en sus hogares, donde el hombre puede ser aún visto como la “cabeza de familia”.

Las mujeres son más proclives a sufrir #violencia en casa y muchas veces se les priva de derechos como el de un salario digno o la participación en decisiones políticas. Las mujeres, en general, tienden a presentar las condiciones sociales que aparecen como factores desencadenantes de trastornos mentales como la falta de apoyo y de remuneración económica, la pobreza, #violencia y #abusosexual.

En el #DiaInternacionalDeLaMujer nuestra tarea como sociedad deberá incluir la atención a la salud mental de las mujeres y que se puedan promover acciones concretas para su atención. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Epidemiología Psiquiátrica del Instituto Nacional de Psiquiatría se reveló que los padecimientos que se presentan con mayor frecuencia en las mujeres son los trastornos de ansiedad y depresión, seguidos de los desórdenes alimenticios. De acuerdo con especialistas del instituto, dichos padecimientos aparecen como resultado o se ven fuertemente influenciados por la prevalencia del #SistemaPatriarcal, esto es, el mantenimiento de la idea de dominio y poder del hombre hacia la mujer, y la #violencia física, #psicológica y económica a la que las mujeres están expuestas.

Sumado al mantenimiento de muchas de las prácticas #machistas que aún hoy a pesar de los avances que se han dado en la visibilizacion de la equidad de género, encontramos también los estereotipos de género que son aquellas características que socialmente le adjudicamos a las personas de acuerdo al #género al que pertenecen y que muchas veces impiden la atención oportuna de los trastornos mentales. A muchas mujeres, por ejemplo, se les sigue exigiendo sumisión ante el hombre, se minimiza su malestar #emocional o se ignoran las señales de alerta. Los estereotipos nos llevan a decir, por ejemplo, que una mujer no debería sentirse triste después de un embarazo o que debería dejar a su esposo que la golpea ignorando todo el contexto particular que vive cada mujer.

Se le llama interseccionalidad a los diferentes factores que pueden conjuntarse y que complican aún más la atención oportuna de la salud mental, una mujer a la que se le discrimina por el hecho de ser mujer pero que además sufre de #violencia, fue abusada o posee alguna discapacidad tiene desafortunadamente aún menos posibilidades de recibir un tratamiento oportuno según revelan las estadísticas.

Dentro de los factores que dificultan el asesoramiento profesional en la mujer destacan: la sobreprotección, minusvaloración y estigma de la familia; las cargas familiares y el rol de cuidadoras, la dependencia emocional y/o relacional con la familia, el estancamiento de su vida profesional, el deseo impuesto por mantener una “buena imagen” y el menor acceso a recursos especializados.


Mujeres y salud mental

A propósito del #DiaInternacionalDeLaMujer resulta urgente visibilizar el maltrato, #AbusoSexual y #violencia que viven las mujeres y particularmente aquellas que padecen alguna enfermedad mental. Al menos el 80% de las mujeres con un trastorno mental grave manifiestan haber recibido al menos alguna vez en su vida algún tipo de agresión #sexual y el riesgo que tienen estas mujeres de ser violentadas por su pareja aumenta entre 2 y 4 veces en comparación con las mujeres que no lo padecen.

Algunas de las causas que aumentan la vulnerabilidad de las mujeres con trastornos mentales graves son: el estigma social sobre las enfermedades mentales que provoca aislamiento, no contar con una red de apoyo o con independencia económica, #discriminación y rechazo social, baja #autoestima y justificación de la actitud agresiva.

Dentro de las acciones a tomar como sociedad encontramos:

  1. Fomentar la denuncia por parte de la #victima de agresion y no ser cómplices de delitos de discriminación o abuso físico y sexual.

  2. Adquirir y promover información sobre los trastornos mentales, especialmente aquellos que tienen que ver con el estado de ánimo cómo la #ansiedad y la #depresión.

  3. Estar abiertos a escuchar a las mujeres sobre sus sentimientos y evitar prolongar prejuicios o creencias falsas que nos llevan a minimizar los síntomas.

  4. Contar con información de contacto de asociaciones civiles y #psicólogos y #psiquiatras públicos o particulares con los que se pueda acudir o referir a algun familiar o amiga.

  5. Incentivar en nuestros hijos e hijas la educación con enfoque de género y el conocimiento sobre las señales de alerta de una mala salud mental.

En general, la invitación es a qué este #DiaInternacionalDeLaMujer sea un buen momento para visibilizar y comenzar a ejercer acciones concretas para fomentar una sociedad más #incluyente y #equitativa.


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