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Artículos sobre Ayuda Psicológica

Actualizado: 6 jul 2021


Mujer y lo femenino

Simón de Beuvoir, en el libro El segundo sexo utiliza la frase: “no se nace #mujer, se llega a serlo (2012)”. En este libro elabora una conceptualización de la #feminidad por medio de un análisis histórico, político, económico y social respecto a los significantes que giran alrededor de la figura femenina desde épocas prehistóricas. El concepto “devenir mujer” para #Beauvoir es el camino que la sociedad plantea y por el cual una mujer atraviesa para poder afirmarse en su feminidad. De aquí la especificidad de que no se nace, se llega a ser, el devenir es producto de una construcción social ya determinada en base a significantes establecidos Beauvoir (2012). A lo largo de la historia la significación de ser mujer o varón se agota en lo anatómico, sin embargo comprender la diferenciación sexual desde esta perspectiva deja el problema en las mismas condiciones.

Ésta interrogante aparece producto de la escucha de las pacientes y la insistencia en su discurso sobre las referencias a los avatares que la sociedad impone a los estatutos de ser mujer, principalmente en forma de quejas y reproches dirigidas ésta.

También en la recurrencia de casos de pacientes en que la #maternidad es vivida de forma conflictiva y provoca malestar, por conflictos asociados al embarazo, al nacimiento y al crecimiento de los hijos y por último, en diversas formas de padecer que presentan las pacientes y que implican cuestionamientos respecto a su identidad sus lazos afectivos y de lo #femenino. En estos casos el reproche no se encuentra dirigido a la referencia de la madre, no es a la #madre propiamente, ni a la maternidad, se trata más bien de un padecer que remite a la concepción freudiana de la feminidad que no agota los posibles caminos hacia el devenir mujer.


Lo femenino y la modernidad

Serán estas referencias a ser madre, este malestar asociado a la maternidad y estas formas de padecer los vínculos que las conducen a interrogar desde la experiencia clínica la articulación de los caminos que conlleva lo femenino en la teoría psicoanalítica.

El enigma de la feminidad, aun nos alcanza en la contemporaneidad y pareciera que brinda precisamente en esta época la posibilidad de cuestionar lo femenino tanto en un plano social como psíquico.

#Freud presenta la feminidad como un devenir y no como un ser (1931), esto quiere decir que al menos en el plano psíquico la niña deviene mujer por lo cual para comprender la feminidad y lo que engloba antes tendríamos que comprender los caminos que una niña tiene que transitar para llegar a ser mujer. Para definir este camino, el psicoanálisis tiene un recorrido ya estableido que vale la pena revisar.


#Lacan expone en el seminario Aun (1972-1973) que la mujer no existe, si esta no existe…entonces ¿tendría que inventarse?. La propuesta de las nuevas aportaciones del psicoanálisis contemporáneo al tema de la feminidad apuntan a cuestionar tanto a nivel social y psíquico lo femenino, es decir, el rol de la mujer y como este se ha trasformado por las exigencias económicas y políticas, así como la vivencia psíquica del significante de ser mujer.

El psicoanálisis clásico en su estudio de la feminidad determinó que el camino para devenir mujer se compone de tres variantes, podría decirse de tres caminos para acceder la feminidad, sin embargo las tres vías que propuso Freud rayan en los síntomas neuróticos y específicamente en la mayoría de las recurrencias de la histeria.


Devenir mujer en psicoanálisis

Por otro lado, Lacan refiere que la mujer no es la histeria (1972-1973), es decir la feminidad no está representada por la neurosis, avanza un poco más que Freud, proponiendo que la mujer tiene otro tipo de goce que se aleja del significante fálico debido a no tener un signo que la inscriba, por lo cual no existe. No habla de “La mujer” sino de “Una mujer” equiparando el devenir femenino con la práctica del psicoanálisis “caso por caso” y dándole peso a la particularidad de cada sujeto sea femenino o masculino, por lo anterior antes mencionado me pregunto. ¿De qué manera influye el dispositivo psicoanalítico en el proceso de acompañamiento para devenir en Una mujer?

Cuando una mujer llega al consultorio y se cuestiona por su feminidad y el camino que ha recorrido para alcanzar su “ser mujer” es porque aún no ha encontrado el significante que la defina en el plano psíquico, ¿Qué puede hacer la clínica psicoanalítica ante esta condición?

El devenir mujer, es el recorrido que habrá que hacerse para encontrar un significante que se inscriba como signo de la feminidad ¿qué inferencia podría tener el dispositivo psicoanalítico o la vivencia de la experiencia del psicoanálisis en el descubrimiento de este signo que inscriba la feminidad?

Lacan dice que la mujer no existe. Si la mujer no existe entonces ¿podría inventarse? Y si así fuera ¿una experiencia analítica podría dar lugar a esa invención?



Bibliografía.

· Jacques Lacan. (1958-1959). El deseo y su interpretación. Seminario 6. Argentina: Paidós.

· Jacques Lacan. (1972-1973). Aun. Seminario 20. Argentina: Paidós.

· Beauvoir, Simone. (2012) “El segundo sexo”. Argentina. Edit. De bolsillo.

· Freud Sigmund (1931) “Sobre la sexualidad femenina” Vol XXI Editorial: Amorrortu Barcelona.

· Freud Sigmund (1924) “El sepultamiento del complejo de Edipo” Vol XIX Editorial: Amorrortu Barcelona.

· Freud Sigmund (1924) “algunas consecuencias psíquicas de la diferencia anatómica entre los sexos” Vol XIX Editorial: Amorrortu Barcelona.

· Freud Sigmund (1932-1936) “Conferencia sobre la feminidad” Vol XXII Editorial: Amorrortu Barcelona.

· Karen Horney. (1990) “Psicología femenina” Edit. Alianza. Madrid.


Actualizado: 26 nov 2020


Psicoterapia y Psicoanálisis

La #psicoterapia (o área clínica en general) desde su concepción siempre se ha articulado en su práctica por las condiciones físicas e históricas dadas. En el inicio, #Freud intuyo ciertos parámetros objetivos que bordeaban y contenían (en ciertos casos, como en el hombre de los lobos, incluso guiaban) la práctica de la clínica psicológica; es a través de estos parámetros que podemos concebir cierto sentido práctico diferenciador a la psicoterapia en contra partida de otras prácticas, sean profesionales o no. En la actualidad podemos decir que estos parámetros son entendidos como “encuadre”, que funge como un arreglo entre las dos partes involucradas dentro de la #psicoterapia, por un lado el paciente y por otro el psicólogo.

Podríamos enlistar brevemente algunos aspectos que conforman el encuadre, desde un espacio establecido (consultorio), un horario especifico, una cuota a pagar, objetivos generales y específicos a seguir dentro del proceso, etc. Sin embargo, hoy me gustaría hablar de un aspecto que no solo pertenece al encuadre sino que se juega dentro de sesión tanto en el paciente como en el #psicólogo, y ese es el tiempo.

El tiempo dentro de sesión es, a mi modo de ver, el aspecto más importante de la psicoterapia, y esta lectura tiene varias aristas que tratare de resumir en los siguientes puntos; El tiempo en el encuadre, el tiempo para el #paciente, el tiempo justo o el tiempo del terapeuta y la lógica temporal en psicoterapia. Comencemos con el tiempo en el encuadre.

El tiempo en el encuadre.

En esta visión el tiempo es enteramente concebido como objeto externo. Este se “utiliza” para delimitar el espacio psicoterapéutico entre lo que es y lo que no es. Este tiempo contiene un inicio y un fin que, como se mencionó anteriormente, se define en acuerdo mutuo entre el paciente y el psicólogo.

Es pues este tiempo en su estatus de objeto el que permite la contención de la situación psicoterapéutica dada.

El tiempo para el paciente.

Dentro de esta visión el tiempo se torna un objeto interno. Este tiempo no se utiliza, sino que se experimenta dentro de la situación psicoterapéutica.

Este tiempo solo se puede entender dentro de la situación de la psicoterapia, fuera de ella carece de su carácter específico que le interesa al psicólogo; El paciente siempre experimentara el tiempo (en su vida cotidiana), pero solo es en el contexto de la psicoterapia que este adquiere importancia para el psicólogo. Hay una diferencia pues, entre lo que hace el paciente y lo que cuenta en sesión.

Momentos de las sesiones de psicoterapia

Este desfase temporal es el que permite el trabajo terapéutico que se busca; el de reflexionar y reposicionarse con respecto a lo que pasa en nuestras vidas.

El tiempo del paciente es extremadamente importante, ya que es el trabajo del psicólogo es lograr comprenderlo en toda su extensión. Es importante entender y respetar los desfases que se dan en el tiempo del paciente para poder generar un proceso terapéutico óptimo, respetar esas regresiones, esas fantasías y anhelos futuros, esas anécdotas contemporáneas. A final de cuentas, el discurso del paciente es la encarnación (en palabras) del tiempo del paciente, y escucharlo es nuestro deber.

El tiempo justo o el tiempo del terapeuta.

Este tiempo es complejo de entender y eso es por la dinámica con la que se juega, este tiene un estatus de objeto externo introyectado ¿A qué me refiero con esto? A que el tiempo del terapeuta es una respuesta al tiempo del paciente, este se da en relación al tiempo del paciente que concebimos como un objeto externo. Esa relación que se da es una de introyección (asimilar) y proyección (responder o regresar) constante. El tiempo del terapeuta está condicionado por el tiempo del paciente.

Este tiempo se experimenta para después utilizarse. Es en este tiempo en el que el terapeuta puede “escuchar” lo que el paciente dice en psicoterapia para posteriormente poder regresar algo. Pero ¿Cuándo regresarlo? Ese problema técnico puede superarse pensando en el tiempo del paciente y en los intervalos de los que se hablaba, en donde dichos desfases le permitirán al terapeuta regresar eso en el tiempo justo. Aquí el termino justo no lo utilizo en el sentido de “justicia” sino en el sentido de “ajuste”, en el sentido de que el tiempo del terapeuta es un tiempo que se ajusta al tiempo del paciente para poder regresar algo de lo dicho.

Es esto lo que permite en la técnica al terapeuta realizar intervenciones precisas que fomentan el desarrollo reflexivo en el paciente y movilizan el proceso terapéutico hacia delante.

La lógica temporal en psicoterapia.

¿Cuál es esta lógica temporal en psicoterapia? #Lacan (psicoanalista francés) en su texto “El tiempo lógico” nos deja entrever que es la “escansión” (la división o corte que se da en lo que se habla en sesión) la que conforma esta lógica temporal dentro de la situación de la psicoterapia. Estoy parcialmente de acuerdo con ello, sin embargo, se deja de lado que esa escansión efectuada tiene su propia lógica, la lógica del ajuste. Un corte dentro de lo que se habla en sesión es impensable sin que existiera un ajuste previo que acomode (y posicione) lo que se habla de tal forma que dicho corte sea posible.

Este ajuste es lo difícil de realizar en el trabajo de terapeuta y puede llevar a estropear la situación psicoterapéutica. Pero si se realiza con delicadeza, respetando el tiempo del paciente, no puede sino favorecer el proceso.



Psicólogo Gabriel Chávez 

Psicólogo de Niños, adolescentes y adultos.

Asociación Libre - Psicólogos en Guadalajara  

 
 
 
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